Secretos lowcost para vestir a la sociedad

Fuente: Pixabay.com
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01 / 02 / 2017

La tendencia en la moda ya no pasa por hipotecarse para conseguir ir a la última. Fondos de armario de famosos y famosas disponen de gran cantidad de prendas lowcost que combinan sin pudor con marcas de renombre. Nunca la pasión por lo barato gozó de mayor prestigio

Y es que, si lo lowcost está de moda, la moda está también en lo lowcost. Porque, si a nadie ya le importa proclamar a los cuatro vientos, fotos en Facebook mediante, lo baratísima que le ha resultado su última escapada a París o Berlín gracias a opciones lowcost como los vuelos en Easyjet o Ryanair, es de suponer que existe hasta cierta muestra de orgullo cuando, ante unos ojos incrédulos, se señala lo económica que ha resultado esa camiseta, o aquella falda, o estos complementos de un diseño tan espectacular.

 Pero, ¿cuál es el secreto que ha catapultado a la cima de la popularidad a cadenas como Primark, H&M o a la española Shana? ¿Qué es lo que tienen que, aunque te toque la Lotería de Navidad o heredes varios millones de ese tío abuelo perdido y acaudalado del que nunca antes habías oído hablar, sigas queriendo cruzar las puertas de sus establecimientos? Las claves de este éxito son comunes, y demuestran que, en el mundo de lo barato, no todo estaba inventado.

 Prescindir de la publicidad es un ejemplo. Esta acción, que puede suponer un augurio de quiebra inmediata con telarañas colgando de las estanterías en la mente de cualquier profesional del marketing tradicional, beneficia a estas compañías en cuanto que, todo lo no invertido en millonarias campañas, redunda en la posibilidad de ajustar los precios de sus productos a la baja.

 Aunque sería mentir el afirmar que no se valen de la publicidad como método para incrementar sus ganancias; su estrategia se basa en retirarse de los grandes altavoces mediáticos, en los que aparecer cuesta un ojo de la cara, en pos de un boca a boca de sus propios clientes lo que, además de ofrecer una comunicación más cercana y personalizada, sale completamente gratis.

 Otro punto fundamental de su éxito se basa en lo que, en términos informáticos, llamaríamos copia y pega. Los diseñadores contratados por estas marcas baten récords de eficiencia al asimilar las tendencias de los últimos desfiles de moda para que, a la mañana siguiente, las prendas que más van a llevarse copen los escaparates de estos establecimientos.

 El fondo de las excusas ha cambiado. Si hace no demasiado tiempo había que dar ciertas explicaciones para justificar la última adquisición de alguna prenda tremendamente económica, la cual se lucía con no cierta vergüenza, ahora las tornas cambian, y hay que buscar en el directorio mental de explicaciones cuál es la razón por la que no vistes combinando tendencia y economía. Busca tu excusa si no quieres someterte, porque el fenómeno low cost ha venido para quedarse.